UNIVERSIDAD JUÀREZ AUTÓNOMA DE TABASCO
DIVISIÓN ACADÉMICA DE EDUCACIÓN Y ARTES
LIC. CIENCIAS DE LA EDUCACIÓN
MATERIA: EDUCACIÓN INTERCULTURAL EN MÉXICO
TEMA:
EL MUNDO INDÍGENA
La salud de los pueblos
indígenas continúa siendo un determinante que influye decisivamente en sus
condiciones de vulnerabilidad, reconocida por el Estado, pero apenas paliada
por la insuficiencia de programas y proyectos.
La “cobertura universal”
proclamada por el Estado mexicano “requiere de un gasto público del 6% del PIB”
–señala la Organización Mundial de la Salud–, mientras que “en México es entre
3,05 y 3,2 %”, afectando naturalmente a los sectores más pauperizados
(indígenas rurales y marginados urbanos).2 Surgido con casi un año de retraso
en la actual administración, el Programa Nacional de Salud de la Secretaría de
Salud (SSa) enfatiza la importancia de dos estrategias: la del Seguro Popular
de Salud y la Cruzada Nacional contra el Hambre, esta última coordinada por la
Secretaría de Desarrollo Social (SEDESOL).
Además, el gobierno ha
promocionado Prospera, como el programa superador de la pobreza. Sin embargo,
con más de un año de aplicación, los resultados son decepcionantes: los
porcentajes de pobres son iguales a los de 1992, y 600.000 personas que dejaron
el programa Oportunidades por haber “superado sus niveles de pobreza” han
tenido que ser reincorporados al Prospera. Es significativo que los municipios
elegidos por el Consejo Nacional de Evalución de la Política Social (CONEVAL)
para evaluar la estrategia sean, casi sin excepción, indígenas del norte,
centro, sur y sureste del país.3 El Seguro Popular, que ha captado un amplio
porcentaje de población indígena, ofrece, en realidad, un “paquete médico” de
cobertura restringida, con derechos y servicios que están por debajo
de los reconocidos constitucionalmente.
La “Carencia por acceso a la seguridad
social por pertenencia indígena” (evaluada por CONEVAL) muestra que el 81% la
padecía, frente al 59,1% de la media nacional;
mientras que la “Carencia por acceso a los servicios de salud” era de
24,3% para los indígenas frente al 21,2% de los no indígenas. Además, según la
propia CONEVAL y el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación
(CONAPRED), “el porcentaje de población indígena en pobreza se ha mantenido sin
cambios estadísticamente significativos (71,0 % en 2008, 74,4 en 2010 y 72,0 en
2012). En 2012, siete de cada diez personas indígenas se encontraban en
pobreza, mientras que alrededor de cinco de cada diez sobre el total de la
población no indígena se encontraba en esta condición.” Adicionalmente, la
“Carencia por acceso a los servicios básicos de la vivienda” (agua potable o
entubada, disposición de excretas, drenaje y alcantarillado, hacinamiento,
etc.) fue del 37,% para los indígenas frente al 12,6% de los no indígenas
mexicanos.
En el último año han crecido
las denuncias por la afectación a la salud de los indígenas debido a la
exposición de contaminantes de empresas mineras y agroindustriales, deterioro
de los ecosistemas, desnutrición aguda y crónica, alcoholismo y severos
problemas gineco-obstétricos, con un crecimiento significativo de las enfermedades
crónico-degenerativas (diversos tipos de cáncer, padecimientos
cardiovasculares, diabetes mellitus y cirrosis hepática, principalmente),
mientras se mantienen tasas altas de infecto-contagiosas.
VÍDEO REATROALIMENTACIÒN

No hay comentarios.:
Publicar un comentario